Las encías enrojecidas, el sangrado al cepillarse o esa molestia que aparece de pronto al morder son señales que tu boca te envía. Saber qué hay detrás de esas alertas empieza por entender la diferencia entre gingivitis y periodontitis. Aunque ambas afecciones comparten el mismo origen, sus consecuencias son muy diferentes.
En nuestra clínica dental en Madrid lo vemos a diario. Un diagnóstico temprano puede resolverse con una limpieza; ignorarlo lleva a cirugía. En esta guía te explicamos qué caracteriza a cada una de estas patologías, cómo identificarlas y qué hacer si detectas los primeros síntomas.
- La gingivitis es una inflamación leve y reversible de las encías, causada por la acumulación de placa bacteriana, sin pérdida ósea.
- La periodontitis es la evolución de una gingivitis no tratada: afecta a todos los tejidos que rodean y sostienen el diente. Su daño irreversible.
- Los síntomas iniciales se solapan, pero la periodontitis añade señales más graves: las encías retroceden, los dientes se aflojan y aparecen bolsas de infección entre la encía y el diente.
- El tratamiento de la gingivitis es la higiene y limpieza profesional; el de la periodontitis, raspado radicular o cirugía periodontal.
Qué son la gingivitis y la periodontitis
La gingivitis y la periodontitis son dos etapas diferentes de la misma afección, conocida como enfermedad de las encías o enfermedad periodontal. Abarca desde una inflamación leve y reversible hasta una infección profunda que destruye el hueso de soporte del diente. Ese recorrido explica por qué una puede convertirse en la otra si no se interviene a tiempo.
De las dos, la gingivitis es la forma más leve. Consiste en la inflamación de las encías provocada por acumulación de placa bacteriana en los dientes [1]. La placa es una película pegajosa compuesta por bacterias y restos de alimentos que se adhiere a la superficie dental. Si no se elimina adecuadamente con el cepillado y el hilo dental, tiende a endurecerse y convertirse en sarro.
Con el tiempo, el sarro irrita el tejido gingival y desencadena una respuesta inflamatoria del sistema inmunitario. En esta fase, el daño queda confinado a las encías, pues el hueso de soporte permanece intacto [1]. La buena noticia es que, con higiene adecuada y una limpieza profesional, la gingivitis desaparece sin dejar secuelas.
Por su parte, la periodontitis (también conocida como piorrea) aparece cuando una gingivitis no recibe el tratamiento necesario. Aquí la infección se extiende más allá de la encía, alcanzando el hueso alveolar y el ligamento periodontal. Ambas estructuras son imprescindibles para mantener los dientes firmes en su posición [2]. En este caso, el daño es irreversible y el objetivo del tratamiento es detener la progresión y preservar los dientes.
Principales diferencias entre gingivitis y periodontitis
Aunque comparten un mismo origen, las dos afecciones se distinguen en varios aspectos clave. Conocer esas diferencias te ayudará a identificar en qué punto se encuentra tu salud periodontal y a actuar con rapidez.
Síntomas
- Gingivitis: enrojecimiento de las encías, hinchazón y sangrado durante el cepillado o al usar el hilo dental. La mayoría de las veces no hay dolor, por lo que puedes convivir con ella sin ser consciente del problema [3].
- Periodontitis: los síntomas anteriores se intensifican y aparecen señales nuevas. La encía se retira y deja al descubierto parte de la raíz del diente (retracción gingival). Además, las piezas empiezan a moverse y la halitosis (mal aliento) se vuelve persistente. En fases avanzadas, masticar genera dolor [2].
Si en algún momento notas una encía inflamada alrededor de una muela que no mejora tras varios días, es recomendable que acudas al dentista lo antes posible.
Afectación de los tejidos
- Gingivitis: afecta de forma exclusiva al tejido blando de la encía. En esta fase, la estructura ósea y el ligamento periodontal aún permanecen intactos [3].
- Periodontitis: involucra al periodonto completo, es decir, a todos los tejidos que rodean y sostienen el diente. Las bacterias se acumulan en las bolsas periodontales (espacios que se forman entre la encía y el diente) y destruyen el hueso de soporte de forma progresiva. A medida que el hueso se deteriora, los dientes pierden sujeción y corren el riesgo de caerse [2].
Reversibilidad y tratamiento
- Gingivitis: reversible con una rutina de higiene oral correcta que incluya cepillado dos veces al día, hilo dental o cepillos interdentales. También requiere de una limpieza profesional en la consulta [3].
- Periodontitis: el daño en el hueso no se regenera por sí solo. El tratamiento exige raspado y alisado radicular. Esto implica eliminar el sarro que se encuentra bajo la línea de la encía y alisar la raíz para evitar la adherencia de nuevas bacterias. En casos avanzados, hay que recurrir a cirugía periodontal (una intervención para limpiar en profundidad las zonas que el raspado no alcanza). A veces, el tratamiento incluye también técnicas de regeneración tisular, procedimientos que estimulan al organismo a reconstruir el hueso y los tejidos perdidos [2].
Gingivitis vs. periodontitis: tabla comparativa
La siguiente tabla resume los aspectos más importantes de cada patología:
| Gingivitis | Periodontitis | |
| Tejidos afectados | Solo la encía. | Encía, hueso alveolar y ligamento periodontal. |
| Síntomas principales | Enrojecimiento, hinchazón, sangrado al cepillarse. | Retracción gingival, movilidad dental, halitosis, dolor al masticar. |
| Reversibilidad | Sí, con tratamiento adecuado. | No; el daño óseo es permanente. |
| Tratamiento habitual | Limpieza profesional y mejora de la higiene oral. | Raspado y alisado radicular, cirugía periodontal en casos graves. |
| Gravedad | Leve. | Moderada a grave. |
| Riesgo de pérdida dental | No, si se trata a tiempo. | Sí, en fases avanzadas. |
Cuándo consultar al dentista por tus encías
Identificar a tiempo un problema periodontal depende, en gran medida, de saber qué señales observar. Algunas son evidentes, mientras que otras pasan desapercibidas durante meses porque no generan dolor.
Señales de alerta que no debes ignorar:
- Sangrado frecuente al cepillarse o usar el hilo dental.
- Encías hinchadas que no mejoran con una higiene cuidadosa.
- Retracción de las encías o sensación de que los dientes parecen más largos.
- Mal aliento persistente que no desaparece con el cepillado.
- Sensación de movilidad en algún diente.
- Dolor o molestia al masticar.
Ante esos síntomas, la visita al dentista no debería posponerse. Cuanto antes se evalúe el problema, más sencillo y menos invasivo será el tratamiento. Si buscas un periodoncista en Madrid, en Experdent contamos con un equipo especializado en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades periodontales. Pide cita y empieza a cuidar tus encías hoy.
Referencias:
[1] Enciclopedia Médica A.D.A.M. (2024, marzo 31). Gingivitis. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https:// medlineplus.gov/spanish/ency/article/001056.htm
[2] Cleveland Clinic. (2024, 19 de diciembre). Periodontitis: Symptoms, Causes & Treatment. Health Library. https:// my.clevelandclinic.org/health/diseases/16620-periodontitis
[3] Mayo Clinic. (2023, 16 de noviembre). Gingivitis: síntomas y causas. Mayo Foundation for Medical Education and Research. https:// mayoclinic.org/es/diseases-conditions/gingivitis/symptoms-causes/syc-20354453
La Dra. Lorena Hdez. Garay (Número de colegiado: 28007627) tiene más de 20 años de experiencia y su carrera se ha especializado en la búsqueda de los tratamientos sin dolor, centrados en el paciente y mínimamente invasivos. Además, destaca su compromiso con la calidad frente a otros modelos de Clínicas Dentales y la divulgación sanitaria.